CPRE
En la serie de pruebas diagnósticas, hoy
hablaremos de la CPRE, maniobra considerada como una de las intervenciones más
complejas del aparato digestivo.
¿QUÉ ES LA CPRE?
La prueba denominada colangiopacreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) es una intervención mixta que combina la endoscopia gastrointestinal de la parte superior del aparato digestivo y radiografías utilizada para estudiar y tratar las enfermedades de los conductos biliares y del páncreas. Si se trata de un simple diagnóstico, los médicos pueden recurrir a otras pruebas menos invasivas, que resultan mucho más seguras. Este procedimiento está indicado cuando se sospecha de un estrechamiento o obstrucción de los conductos pancreáticos y biliares, a causa de tumores, cálculos, fibrosis, enfermedades, fístulas o inflamación debido a traumatismos. El
conducto que conduce la bilis al intestino, procedente de la vesícula biliar y
del hígado (llamado colédoco), y el conducto principal que lleva las
secreciones del páncreas (denominado conducto de Wirsung), se unen en un mismo
lugar para verter en el duodeno (primera parte del intestino delgado) sus
sustancias, que son necesarias para hacer la digestión. El lugar donde ambos
conductos se unen se llama papila de Váter. La papila tiene un esfínter o
músculo circular, que se abre y cierra cuando es preciso verter la bilis y la
secreción pancreática al duodeno. En algunas ocasiones, el páncreas vierte
casi todas sus secreciones en el duodeno por un conducto accesorio, que no
desemboca como el conducto principal de Wirsung en la papila.
PREPARACIÓN
En preparación para este procedimiento, el paciente debe acudir a consulta con el médico y seguir todas las indicaciones que este le explique.
Horas antes del examen, deberá firmar un consentimiento, autorizando la realización de la prueba. A partir de las 8 horas anteriores, se le pedirá que no beba, coma, fume o mastique chicle para que el médico pueda ver con claridad la parte superior del aparato digestivo (2). Antes de realizar la técnica, deberá hacerle saber al facultativo si tiene alguna alergia al yodo o a otros tintes que se utilicen en las radiografías. Asimismo, debe quitar todas las joyas que puedan interferir en la radiografía.
Es posible que el personal sanitario le pida que deje de
tomar todos los medicamentos que afecten a la coagulación de la sangre o que
interactúen con sedantes, ya que generalmente, estos últimos son utilizados en
la realización de la prueba para que el paciente se sienta mucho más cómodo y
relajado.
PROCEDIMIENTO
Esta prueba diagnóstica es llevada a cabo por los médicos especializados
en este procedimiento, es un hospital o en un centro ambulatorio. Lo primero
que se hará será canalizar una vía para administrar de forma intravenosa, y
como ya comentábamos antes, sedantes y tranquilizantes al
paciente. Posteriormente, el personal le dará anestesia
líquida para gárgaras o lo aplicará en forma de aerosol en la parte posterior
de la garganta. El anestésico ayudará a adormecer la garganta y evitará la
aparición de náuseas durante el proceso. Con todo, el personal sanitario
también controlará las constantes vitales en todo momento y mantendrá al
paciente lo más cómodo posible.
El paciente estará acostado en una mesa de exploración, donde el médico
introducirá el endoscopio flexible, llamado duodenoscopio, por el esófago para
llegar hasta el duodeno. El objetivo es canular la papila uno o los dos
conductos (biliar y/o pancreático). Una vez ya hemos canulado la papila se
inyecta un contraste radiológico a través del catéter para observar, mediante
la cámara que tiene el endoscopio, radiografías de los conductos
(fluoroscopia).
De manera terapéutica, el médico puede introducir ciertos instrumentos a
través del endoscopio para abrir los conductos bo¡loqueados, extraer los
cálculos, hacer biopsias o insertar prótesis (1).
El procedimiento tarda entre 1 o 2 horas generalmente.
CUIDADOS Y RECUPERACIÓN
Después
de la realización de la prueba, el paciente debe permanecer en la sala de
recuperación del centro 1 o 2 horas hasta que el efecto de la anestesia
desaparezca (4). En algunos casos, es posible que deba pasar la noche en el
hospital.
Es normal que pueda notar
distensión o gases las 24 horas posteriores debido al aire que se utiliza para
inflar el estómago y el intestino durante la CPRE (2). Asimismo, el dolor de
garganta los 2 días posteriores es totalmente normal y se puede tratar con
paracetamol. Es aconsejable descansar el resto del día, así como no levantar
cosas pesadas las primeras 48 horas. Con respecto a la comida, en casi todos
los casos, el primer día, el paciente solo podrá ingerir líquidos y comidas
ligeras.
En el caso de presentar dolor muy
intenso y sostenido, sangrado, heces negras, fiebre o vómitos, debe acudir al
centro sanitario.
RIESGOS
Como comentábamos anteriormente, la CPRE es una de las técnicas más
complejas a lo que los procedimientos endoscópicos respecta. Por lo tanto, es
posible que el paciente presente ciertas complicaciones tras su realización.
Cuando la CPRE es fallida por la mala canulación de los conductos es
cuando aparecen las complicaciones. Las más frecuentes son las siguientes:
-
Pancreatitis aguda
-
Hemorragia
-
Sangrado
-
Infección de la bilis
-
Perforación del intestino
La mayor parte de ellas pueden tratarse de manera conservadora, con la
ayuda de dieta absoluta y el uso de sueros o con alguna endoscopia. Sin
embargo, algunas pueden ser lo suficientemente graves como para requerir una
intervención quirúrgica de urgencia (3).

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